Luna de 12 días

Ayer, día 8 de agosto de 2014, aproveché para observar durante algo más de una hora, la luna de 12 días.

Si bien esta luna no es tan interesante como la que se muestra con menos días, los motivos que me llevaron a observarla fueron dos, principalmente:

  • La noche estaba bastante clara y las circunstancias eran favorable para echar un rato.
  • Hacía unos días que me había comprado el libro de Jose Luis Comellas, Guía del Firmamento y tenía muchas ganas de hacer una observación acompañado del mismo.

Así pues, me dispuse muy entusiasmado a realizar mi primera observación lunar con un atlas y los comentarios de un maestro.

Según los consejos de J.L. Comellas, esta luna ofrece una observación muy interesante del Sinus Iridum y se recomienda hacer un recorrido hacía el NE, siguiendo la península que dibuja el Mare Imbrium, hasta llegar a los cráteres Aristarco y Herodoto.

Bueno, pues tan dispuesto estaba yo, con la emocionante lectura y mi flamante atlas, que ... la decepción no tardó en llegar cuando una media hora después, aún no había sido capaz de ubicarme en la vecina Luna. Incluso llegué a confundir Sinus Iridum y su península con otra estructura similar (aunque más pequeña y claramente diferente, una vez que fui consciente de mi equivocación) cercana al Mare Frigoris y que no he sabido identificar.

Tras una media hora, o quizá algo más, conseguí identificar correctamente la localización de los objetos comentados en el libro y entonces todo tuvo sentido. Fue entonces cuando disfruté de otra media hora más, releyendo y volviendo a observar. Me llamó la atención el brillo del cráter Aristarco y los comentarios del autor sobre lo que en el acontece.

Toda la observación la realicé íntegramente con un ocular Baader Hyperion de 17mm y anillo extensor de 14 mm (por lo que el ocular quedaba en 13 mm aproximadamente) y filtro lunar. El equipo de observación era mi refractor acromático Celestron Omni XLT de 120 mm, mejorado con en el enfocador crayford de doble velocidad Moonlite.

El cansancio de la semana se apoderó pronto de mi y tras echar un vistazo a Marte y Saturno, ambos ya poco observables, recogí y me fui para casa.