Visita al Complejo Astronómico de La Hita

Complejo Astronómico de La Hita

Durante unas 2 horas tuvimos oportunidad de conocer las instalaciones de este complejo. A las puertas de este enclave nos estaban esperando Faustino, Leonor y Fernando, responsables de las intalaciones (construidas con sus propias manos y que lo han convertido en un centro de referencia). Nos hicieron un breve recorrido por las instalaciones y posteriormente tuvimos oportunidad de observar con uno de los telescopios que poseen para labores de divulgación, TEDDi.

La experiencia fue inolvidable y permanecerá para siempre en un riconcito de nuestro cerebro.

Un poco de historia del observatorio

El Observatorio de la Hita cuenta en estos momentos con numerosos proyectos astronómicos que han proporcionado datos para artículos y estudios publicados en las más prestigiosas revistas científicas como Nature  o Science, e incluso la NASA ha contactado con ellos para pedirles los registros de uno de los mayores impactos lunares registrados en toda la historia. 

Todo lo que utilizan, desde los telescopios hasta el software, ha sido construido por ellos mismos sin ayudas institucionales. Y ahora tienen convenios con institutos astronómicos para prestar sus instalaciones. Las instalaciones levantadas en origen por Faustino empezaron a llamar la atención de numerosos amateurs que acudían al observatorio. Así fue cómo Leonor y Fernando, una pareja de aficionados a la Astronomía, se dieron cuenta de que pasaban demasiado tiempo conduciendo hacia La Mancha, de modo que en 2007 se construyeron una casa en el pueblo para unirse al proyecto de Faustino. Durante los últimos años, y dedicándole todo el tiempo que les permite sus trabajos, los tres han robotizado las cúpulas, han perfeccionado los instrumentos utilizando sus propias manos y han desarrollando ellos mismos su propio sistema de software. 

Poseen 6 telescopios (4 de 30 cm, 6 de 40 cm, 1 de 77 cm, 1 de 150 cm refractor y TEDDi de 67 cm -de abertura-)

Tras la mejora continua de las instalaciones que hicieron los tres responsables del observatorio deciden ofrecer sus equipos a instituciones e investigadores para labores científicas. La idea fue progresando y evolucionando y de ahí que actualmente tengan ya un convenio de colaboración con grupos de investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) y la Universidad de Huelva.  

En los confines de nuestro Sistema Solar se encuentran cientos de cuerpos con una gran diversidad de tamaños de los cuales apenas conocemos nada. Se conocen como  “objetos transneptunianos” y entre ellos encontramos nombres como Plutón, Eris, Haumea o Makemake. Una de las más interesantes tareas de la Astronomía moderna es ampliar el escaso conocimiento que poseemos de todos esos cuerpos y planetas enanos que pueblan los fríos límites de nuestro vecindario solar. Precisar posiciones, refinar sus movimientos y por supuesto, realizar innumerables cálculos para elaborar predicciones de órbitas.

El equipo de astrofísicos del IAA dirigido por Jose Luis Ortiz mostró interés en utilizar el telescopio de 77cm de la Hita para el estudio de transneptunianos, entre ellos el planeta enano Makemake. Se iniciaba el camino científico del observatorio. Con los datos registrados desde el Observatorio de la Hita los investigadores realizaron una predicción. Si todo era correcto, el planeta enano Makemake pasaría delante de una determinada estrella en un día, una hora y un minuto concretos. La suerte estaba echada. Jose Luis Ortiz había enviado esa predicción de tránsito a numerosos observatorios repartidos por todo el mundo que prepararon sus equipos para comprobar si los cálculos habían sido correctos… Y entonces llegó el correo.

Un grupo de observatorios habían seguido el tránsito de Makemake, entre ellos el VLT en Chile o el de Hawái, y los cálculos de aquel evento no solo eran precisos sino que apenas se desviaban milésimas de arcosegundo El evento y las consecuencias de aquel tránsito, como medición del albedo o las características atmosféricas del Makemake, fueron publicados en las revistas científicas más importantes del mundo, incluyendo la prestigiosa Nature.

Continuando sus colaboraciones con equipos de investigadores profesionales llegó uno de los proyectos más interesantes de la astronomía española: MIDAS, (Moon Impacts Detection and Analysis System) una iniciativa de la Universidad de Huelva y el IAA para la detección y análisis de impactos contra la Luna. El profesor José María Madiedo necesitaba un equipo óptico para control de bólidos que estuviese funcionando constantemente. El Observatorio de la Hita se incorporó al proyecto MIDAS con la tarea de apuntar a la zona no iluminada de la Luna y detectar los impactos que se pudieran producir. Así comenzó otra carrera contra reloj para poner  a punto un telescopio con una óptica de 40 cm a la que añadieron una cámara preparada para tomar capturas de los impactos.

Durante la lluvia de estrellas perseidas de 2013, el equipo de astrónomos liderado por Madiedo dispuso de tres telescopios, para descartar falsos positivos, apuntando a la cara oscura de la Luna: dos situados en Sevilla y el otro construido en el Observatorio de la Hita. Al finalizar la noche del 11 de septiembre de 2013 el proyecto había detectado quince impactos de bólidos contra la superficie de la Luna. Faustino estaba alucinando. “La NASA tan solo había detectado un impacto”, recuerda, “¡Y con MIDAS teníamos 15!”.

Una nueva sorpresa estaba a punto de llamar a las puertas del Observatorio de la Hita porque desde la NASA se habían puesto en contacto con el investigador de MIDAS: Madiedo quería los datos de los impactos registrados para localizarlos utilizando su sonda espacial LRO(Lunar Reconnaissance Orbiter). Entre aquellos impactos, había uno en concreto que interesaba especialmente a la NASA porque, de ser correcto, sería uno de los más potentes registrados en toda la historia.

Los datos localizaban el punto exacto donde se había producido el impacto y estimaban que el choque habría producido un cráter de entre 46 y 56 metros de diámetro, la mayor colisión lunar detectada nunca por un instrumento óptico. Cuando la sonda LRO fotografió el lugar del impacto siguiendo los datos de MIDAS descubrió que el investigador había conseguido una precisión de 2 kilómetros. La imagen del antes y el después capturada por la cámara LROC instalada en la sonda espacial publicada unos meses después por NASA fue portada en todos los medios especializados. 

En la actualidad el Observatorio de la Hita mantiene todas sus actividades escolares y de divulgación y ha conseguido que cada vez más profesionales estén dispuestos a confiar en su trabajo. Faustino, Fernando y Leonor siguen trabajando en las instalaciones con la radial en mano para dar forma a un nuevo proyecto de telescopio encargado por el IAA. “Es un proyecto levantado a base de ilusión y ganas”, asegura Leonor.

El Observatorio de la Hita sigue en busca de ayuda para desarrollar más proyectos y continuar con sus labores de divulgación e investigación. A día de hoy no cuenta con ningún tipo de financiación externa y todo lo realizado ha salido del esfuerzo y la voluntad de Faustino, Fernando, Leonor y de sus vecinos y amigos de La Puebla de Almoradiel.






​Fuente del bloque "Un poco de Historia del Observatorio: VOZPOPULI.COM